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Sobre Jota

Nacido en Tapiales, La Matanza, Buenos Aires, Argentina, Jota creció rodeado de un entorno familiar cercano al arte y con una fuerte presencia de conversaciones sociales y políticas que, de manera consciente o inevitable, terminarían influyendo en su forma de interpretar las imágenes.

Desde sus comienzos, entendió el arte no solo como una búsqueda estética, sino también como una herramienta narrativa. Muchas de sus obras buscan contener una segunda lectura: un trasfondo social, político o vinculado a las clases, donde la imagen funciona como una forma de representar historias, contextos y realidades.

Antes de entrar al mundo del tatuaje trabajó en un estudio de diseño gráfico, donde comenzó a formar una mirada enfocada en la composición, la construcción visual y la comunicación de una idea. A los 22 años decidió comenzar su camino como tatuador, desarrollando una trayectoria que hoy supera los 10 años dentro de la industria.

Sus primeros pasos estuvieron ligados al tradicional americano, un estilo que representaba su primera concepción del tatuaje: una marca sólida, clara y construida para resistir el paso del tiempo.

Esa visión comenzó a transformarse al descubrir la escena Black & Grey de Los Ángeles. Allí encontró una nueva interpretación del tatuaje: piezas capaces de conservar la fuerza y permanencia del tradicional, pero desarrolladas mediante una lectura mucho más profunda del negro, los grises, el contraste y la estructura tonal.

Más adelante, al conocer la escena italiana, encontró una nueva influencia en el diseño, la composición y la manera de construir una imagen. Desde entonces, su búsqueda se centra en fusionar diferentes mundos: la solidez técnica del Black & Grey norteamericano, la sensibilidad compositiva italiana y una identidad propia marcada por sus raíces.

Un lenguaje nacido desde los barrios de Buenos Aires, lejos del centro de la ciudad, donde la cultura popular, la realidad social y la crudeza del entorno forman parte de su mirada artística.

A lo largo de su carrera realizó tres tours por Europa, tatuando en países como Suiza, Francia, Italia y España. También mantiene una fuerte conexión con México, país al que suele viajar cada año para trabajar y continuar expandiendo su visión dentro de la escena internacional.

Ganador de múltiples premios nacionales e internacionales, su trabajo le permitió recorrer distintos escenarios del tatuaje y realizar piezas para personalidades reconocidas del mundo de la música y el fútbol.

Después de una década dedicada al tatuaje, Jota decidió establecer una nueva etapa en Europa. Actualmente con base en Vigo, Galicia, España, continúa profundizando su investigación artística en el viejo continente, buscando enriquecer su lenguaje y seguir evolucionando dentro del Black & Grey contemporáneo.

Hoy su obra atraviesa una etapa más introspectiva y conceptual, manteniendo intactos los pilares que siempre guiaron su camino: crear tatuajes sólidos, legibles y perdurables.

Una búsqueda constante donde tradición, técnica, diseño y contexto se unen para construir imágenes que no solo permanezcan en la piel, sino también en el tiempo.